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Presentación de la obra Son muy numerosas las tradiciones y leyendas transmitidas en Liébana de generación en generación, al amor de la lumbre, en las largas noches de invierno, y que hoy, quizás por eso de las prisas de los tiempos modernos, van cayendo en total olvido. Suma tristeza da ver cómo se están dejando morir esas preciosas narraciones que los abuelos contaban a nuestros padres y que ya únicamente llegan a recordar algunas de las personas mayores de nuestro entorno. Por ello me decidí a llevar a cabo esta recopilación de temas del saber popular lebaniego antes de que desaparecieran sus particularidades, en cuya labor he disfrutado lo inenarrable, animado por el deseo de resucitar esos entrañables substitutivos de la pequeña historia. La leyenda es una narración tradicional fantástica, sumamente admirativa y generalmente referida a lugares, épocas o personas determinadas, que, en muchos casos, tienden a explicar un origen que no se recuerda o que se ignora, apareciendo frecuentemente como exclusivas de una zona, aunque existen en muy diversos lugares con ligeras variantes y matices, por lo que un estudio teórico de las mismas precisaría ampliarse a otras regiones para comparar las diversas diferencias de cada tema. No considerándome capacitado para llevar a efecto un estudio más serio sobre el tema, opté por concretarme a un grupo de noticias y datos que perduran en Liébana; por lo que esta pequeña obra no tiene más pretensiones que colaborar, un poco, al aporte de datos para un posible estudio más serio de nuestro folklore, y con el fin de facilitar su tratamiento, las agrupé, un tanto, en razón de su temática. José María de la Lama
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Índice
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Extracto: "Los bolos" El juego de los bolos, autóctono cántabro, aparece reflejado en numerosas y antiquísimas leyendas y tradiciones lebaniegas que lo hacen parecer como situado más allá de cualquier dato cronológico concreto, puesto que nos lo presentan practicado por primitivos pobladores, por vencedores en remotas batallas, e incluso por los moros.
Sería sumamente sugestivo un estudio profundo de las tradiciones y orígenes de este juego, por algunos considerado de procedencia germánica, pues, con seguridad, contribuiría a un más amplio conocimiento de las raíces del pueblo cántabro y de su profundo particularismo. No está a mi alcance emprender ese trabajo, por lo que tendré que limitarme a exponer alguna de las muchas alusiones oídas en Liébana respecto de los bolos y quede el estudio para personas más capacitadas. Una antigua tradición asegura que los restos de muros existentes en Maredes (invernales sobre el pueblo de Lebeña) corresponden a una bolera donde venían a jugar con los del lugar, entonces habitado permanentemente, los moradores de otro pueblo que existía, al otro lado del desfiladero, en el puerto de Ajero, muy por encima del barrio de Allende. Otra versión los presenta guerreando hasta que, convenidos así para poner fin a sus disputas, dilucidaron sus diferencias por medio de los bolos. En algunas ocasiones se relaciona el juego de los bolos con antiguos y enterrados tesoros, así en la Peña El Castillo, sobre Aceñaba y Piasca, se dice que en una cueva está escondido un tesoro compuesto de bolos y bolas de oro. Con bolas de oro jugaban también en Vendejo. Practicantes de este juego fueron, al parecer, en Liébana, los moros, pues sobre la peña Beliso, por encima de Somaniezo, existe un lugar denominado la Bolera de los Moros, donde se asegura jugaban éstos cuando allí vivían, y donde dejaron enterrados sus tesoros. La Bolera de los Moros se denomina también una zona del monte Santa Catalina (Peñarrubia), donde aseguran que jugaban los moros a los bolos con bolos y bolas de oro, y de este preciado metal era también el chile, única pieza del juego aparecida que, hallada por un vecino del lugar, hizo tan rico a su poseedor que marchó a vivir a una capital. Versiones similares a las anteriores oiremos contar en diversos lugares de Liébana, pero la que más llamó mi atención fue una que contaba de los vencedores de unas antiguas batallas que jugaban a los bolos con las cabezas de los vencidos. ¿A qué bárbaras luchas puede referirse? ¿Qué fondo de verdad puede haber en esta tradición? ¿Qué hechos pudieron dar lugar a ella? Aclarar este enigma seguramente nos introduciría en un remoto pasado, que ha sido desfigurado por el paso del tiempo y las modificaciones sufridas por los hechos al pasar de unos a otros. Fragmento dedicado a "Los bolos".
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