|
|
![]() |
|
||||||||||||||||||||||||||||||||
| |||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Índice Prólogo Capítulo Primero. El medio.
Capítulo Segundo. La economía y el trabajo.
Capítulo Tercero. Las relaciones sociales.
Capítulo Cuarto. Los habitantes. Epílogo. | |||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Prólogo Los sentimientos comienzan a brotar cuando se ven los testimonios gráficos de un tiempo pasado que hoy vuelve a través de la imagen fotográfica, registrando aquellos retazos de vida escondidos en el corazón del valle de Toranzo. Nuestro entorno se recoge en una bella y extensa exposición comprimida en una diversidad viva que genera esta obra. Su periplo se inicia donde termina la ancestral vies del puente, recorriendo la margen derecha del totémico río Pas, plasmando secuencias de nuestro folclore, tradiciones agrícolas, ganaderas y comerciales, oficios ya desaparecidos. En fin, observando trozos de vida lúdica y vernácula de diversos lugares, como San Vicente, Ontaneda o Alceda, reflejando la explosión de vitalidad cotidiana de esos pueblos calificados como ilustres gracias a sus manantiales y balnearios, donde se asientan viejas estaciones que nos permiten aún retener aquel eco emitido por el inconfundible pitido de aquellas balastreras para que sea escuchado por las nuevas generaciones.
A través de varios capítulos repletos de rostros e imágenes se da vida a seres y acontecimientos, emplazándoles en el movimiento de la historia que nos servirán de llaves para abrir otros nuevos e identificar nuestra tierra torancesa de antaño para glorificación de ogaño. Recuerdos y más recuerdos se forjarán de nuevo con la copiosa y magnífica documentación obtenida para esta obra, imbuyéndonos en la tierra de nuestros mayores, donde las fotografías son el espejo cómplice de una infancia que evoca letargos de inmutables memorias para aquellos que entramos en la madurez. A través de varios lotes gráficos perfectamente ordenados por pueblos, incluso barrios, veremos casonas, testimonios sólidos inamovibles de la grandeza de las familias torancesas. Asimismo, molinos y puentes que descansan sobre ríos y arroyos con el ayer como testigo.
Acudiendo al tópico de "que una imagen vale más que mil palabras", es fácil advertir que este libro supondrá para multitud de lectores un feliz reencuentro con muchas familias presentes y ausentes tras cada página. Mediante la valiosa información exhibida, esta obra nos presenta ramalazos de memoria o viejas sonrisas conservadas en celuloide, verdadera argolla de la cadena existencial de los pueblos toranceses cuyo último eslabón se detiene con ternura al considerar sus raíces. Sin duda, con toda esta recuperación gráfica, podemos encontrar nuestros signos de identidad y nuestra herencia, rememorando recuerdos y fechas, gérmenes activos del presente y del futuro. Como torancés debo agradecer de todo corazón esta iniciativa propulsada por mi amigo Ramón Villegas, sintiéndome orgulloso de escribir este prólogo que nos converge con el antaño de siempre que se niega a desaparecer por constituir la estela vital de nuestras gentes.
Gracias, amigo Villegas, por devolvernos aquellas imágenes que muchos considerábamos perdidas y por agrupar tanta historia en tan poco espacio. Creo que este libro merece la pena ojearle porque ha sabido burlarse del tiempo, reflejando esa realidad interna y externa de una parte del valle de Toranzo, mientras nuestras mejillas se van enrojeciendo por la emoción e incluso serán surco de alguna lágrima a medida que sus hojas sean devoradas por unas pupilas deseosas de alimentarse con imágenes de nuestras gentes o de nuestra tierra, que reverdece como antaño y como siempre. Julio Braun Trueba (Licenciado en Geografía
e Historia)
© Cantabria Tradicional
CONTACTA CON NOSOTROS.
Teléfono: 942 802 961 - 606 317 723 / e-mail:
editorial@cantabriatradicional.com
| |||||||||||||||||||||||||||||||||